Después de cinco meses viviendo en el piso por fin terminé de decorar mi pequeño santuario particular. Me encantan los dragones! Creo que se puede ver claramente. Supongo que no me he dejado nada: mi colección de figuras decorativas de La Tierra de los Orcos Comepersonas, mis tres espadas legendarias de Zarm A'Dur edición limitada, mi colección de comics de Dungeon Enemy, los posters que compré en el último salon del manga, la gran estatua de Zarak Him Señor de los Murcielagos, y por supuesto, no podía faltar mi pequeña reproducción a escala de Minas Tirith que me venia con la Xtreme Luxe Edicion Freakfest de El Retorno del Rey.
Si, creo que no me he olvidado de nada. Lo mejor ha sido el comentario de Vanesa cuando se lo he enseñado, algo así como "le falta un toque Emilio Tuchi (creo que se escribe así) y unos retoques de Casa actual". Y me ha prometido traerme un jarrón de la dinastía Xing que sus padres tenían guardado. Aun sigo dándole vueltas, pues no conozco ningún videojuego que se llame así...
Ahora que lo veo, le falta un toque actual. Iré a por mi figura a tamaño real de Dart Vader.
Alberto
Mi habitación
Gazapo!
Odio la navidad
Si. Lo siento pero es así. Hoy es posiblemente el dia más aburrido del año. Me voy del piso y cruzo media ciudad invadida por padres noeles trepadores hasta llegar a casa de mis abuelos. No tardan en llegar mis padres, acompañados de los insalvables "estás muy flaco" y "a saber que vida llevas". Al cabo de un rato llega mi tio, ese que en otra vida fue luchador de kick boxing, con sus palmaditas en la espalda. Tras recomponerme dos o tres huesos dorsales, mis dos sobrinas pequeñas empiezan a corretear dando vueltas y a pegarme puntazos de pie mientras se ríen inocentemente. Sólo faltaba mi tía con su "venga niñas, id a jugar con Alberto". ¡¿Por qué no las manda a jugar con el pelapatatas!?
Tras la extensa comida y la consecuente indigestión de crustáceos variados, mi abuelo tiene la bondad de sentarse a mi lado y relatarme sus experiencias. Cabe decir que sus relatos duran dos horas y sus experiencias comprenden toda su vida de "trabajo duro" y "penúrias económicas". En fin, solo queda despedirse de todos, hacer una forzada y pomposa sonrisa i desearles a todos unas felices fiestas... Sinceramente me importa un bledo lo bien que lo pueda pasar mi querida familia.
Por fin me he sentido a salvo cuando he salido de aquella casa y he vuelto a la fría rasca invernal, las sucias calles de cemento, la falsedad consumista... Pero hay que sonrreir, que es Navidad!
jou jou jou!
y espialidoso!
Una fiesta o algo de eso
Que si nosequé de una fiesta, que si nosecuántos de un montón de botellas, ... No la he entendido muy bien hasta que ha entrado en mi habitación y se ha puesto a gritarme in situ. ¡Qué pesadilla! Si no hicimos nada. Unas cuantas cervezas y un par de amigos, nada más. Además, que me eche ella la bronca por dejarlo todo hecho un desastre... ¡Yo ordené perfectamente todas las botellas!
Revisando el salón, me he dado cuenta de que quizás sí nos bebimos algo más de unas cuantas cervezas... ¡Uff! Como se enteren mis papis me matan. Yo no soy así, no hago ese tipo de cosas ni muchísimo menos.
¿Abracé ayer a Estrella? Dios, te ruego que la respuesta sea negativa...
En estos momentos me dispongo a limpiar la cocina después del pequeño gran desastre que organizamos. Y por lo que he visto me lo voy a tener que tomar con muuuucha tranquilidad. O llamaré a la asistenta de mis papis, quizás eso sea mejor idea...



